Un pastel pa' la calor
Por: Ana María Acevedo
Uno de los cacomixtles huyó a su guarida natal, así que no sé ustedes, pero yo aquí en Querétaro me DERRITO. Me encuentro ininterrumpidamente sudada, la ropa se pega a cada pedacito de piel que encuentra y el aire huele a tierra, humo y a anhelo de lluvia. ("¡Qué barbarie, pero es mi hogar!" -jaja lo siento, no podía faltar el mame de Aladdín. Si no la han visto aún, es lo siguiente que debe estar en su to do list-)
El chiste es que uno de estos días mi adorada primita alcanzó sus XV primaveras -inserte un awww del enternecido lector-. Obviamente yo quería hacerle un pastel, pero con este clima, lo último que se me antojaba era comer pan que se robara la poca humedad que quedaba en mi cuerpo; mucho menos el cremoso betún que satura al paladar con grasa y azúcar. Igual que en la playa nadie come chocolate, está chafa que te canten Las Mañanitas con helado de limón -aquí el lector se imagina una enorme copa de helado de limón licuándose rápidamente bajo el calor de las velas, 15 apretadas de cumpleaños-.

La solución me la dio mi mejor amigo: el recetario de postres por temporada de Williams-Sonoma; tan básico en mi cocina como un Starbucks en la mano de una chica que usa UGGs. La verdad es que son dos recetas de lo más sencillo y delicioso; se trata de un angel cake con una compota de frutas de verano. -Aquí el lector puede decidir si deleitarse con la idea de este postre delicatessen o si se retira de la contienda al imaginar un pastel de abuela gringa y muy sureña de los 50-. Aunque no se trate del postre más avant-garde la verdad es que logré hacer un pastel refrescante y ligero, gracias a la acidez de la compota y a lo liviano del angel cake.

El angel cake es un pan parecido a un biscuit, aunque utiliza únicamente las claras. Bates las claras hasta poder formar picos suaves, le pones azúcar, harina, y si quieres, un toque de zest de limón. El resultado es un pan esponjoso, poroso, muy suave y de sabor tenue.
La compota, por otro lado, es mucho más simple: picas la fruta de temporada que más te guste; luego, en una olla calientas miel, limón y un poco de especias para sazonar; mezclas todo y ¡tadá!

Aquí van las recetas (ambas de Williams-Sonoma):
Angel cake
Lista para el súper
- 1 taza de harina (125 g)
- 1 ¼ taza de azúcar (270 g)
- ¼ cucharadita de sal
- 10 claras de huevo a temperatura ambiente -no uses claras pasteurizadas, de esas que vienen en bote, no levantan ☹ -
- 1 ½ cucharadita de cremor tártaro -si no tienes en casa, lo puedes sustituir con un poco más de jugo de limón-
- 2 cucharaditas de jugo de limón recién hecho -mi favorito para postres es el limón eureka, pero puedes usar el que más te guste-
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de zest de limón -puedes usar también de naranja u omitirlo-

Pasito a pasito
- Engrasa con mantequilla en molde de rosca; luego, ponle una capa de harina. Guárdalo en el congelador hasta que esté la masa lista. La idea es que en el horno, en lo que se descongela la capa de mantequilla y harina, la parte más externa comience a cocinarse, y así evitar que se pegue la masa al molde.
- Precalienta el horno a 180° C.
- Cierne tres veces la harina.
- En un tazón grande bate las claras hasta que esponjen. Agrega el cremor tártaro y sigue batiendo mientras integras el limón y el zest. Por último, agrega poco a poco el azúcar y la sal. El punto adecuado es que se formen picos medio firmes al levantar la batidora. OJO, no bates de más, no queremos hacer merengues.
- Cierne sobre la mezcla ¼ de la harina e integra con movimientos envolventes. Repite tres veces más con la harina restante.
- Vierte la masa en el molde que reservaste en el congelador. Hornea 40 min o hasta que esté dorado y rebote cunado lo toques con un cuchillo.
- Enfría en una charola.
- La decoración la hice con crema batida, un poco de azúcar y extracto de vainilla. Todo bien frío en un bowl, lo bates hasta que esté firme.


Compota de frutas de verano
Lista para el súper:
- Fruta de temporada (aprox 1 kg) -yo usé mango, kiwi, ciruela, pera, fresas y zarzamora; pero puedes usar nectarinas, duraznos, frambuesas,... en fin, tú decides.-
- ¼ de taza de miel de abeja
- ¼ de taza de limón recién exprimido (60 ml)
- Sal
- Zest de limón y/o naranja
- Especias -yo usé solo canela, pero el libro sugiere pimienta cayena y jengibre. Ponerle hojas de menta también es una buena opción.-
Pasito a pasito:
- Pica la fruta en cubos medianos (o sea lo suficientemente grandes para que no se deshaga la fruta pero lo suficientemente chicos para que sea cómodo comerlos).
- En una olla calienta la miel, el jugo de limón y las especias.
- Una vez que el aderezo esté líquido, viértelo sobre la fruta.
- Mezcla y refrigera un par de horas.